martes, enero 02, 2007

Demasiado tarde para Lean

Luego del furor del link en el blog de Podeti, volvieron a quedar en el blog los amigos y los parientes. Va entonces una reflexión íntima que, como dicen los chicos cuando saludan en la tele, va dirigida a todos los que me conocen.
Tardé en acostumbrarme a mi nombre. Leandro. Cuando era chico, no conocía mucha gente que se llamara así. Leandro Alem. Y listo. Y, sin embargo, no llegaba a entrar en la categoría de exótico. No es Oliverio, ni Orilo, ni Mirko. Pero tampoco es Sebastián, Nicolás, Matías. Está en la mitad. Además, Leandro siempre pareció una variación de Leonardo. Hay más Leonardos y son más famosos que nosotros (Da Vinci le gana a Alem por goleada). Cuando tuve que elegir cómo ser llamado, esto es, en la medida que uno puede elegir su propio apodo, empezó el malentendido. A los 6 años, Lea, la opción más lógica para Leandro me parecía un nombre femenino. Esto no sólo lo pensaba yo. Ahí estaba la Biblia para darme la razón. Y en un grado más que el mío una chica se llamaba Lea. En el nombre estaba en juego mi identidad, ¿cómo iba a tener un apodo de chica? Tomé el atajo y me pasé al Leo. Leo Katz. Me gustó. Suena bien. Tiene cacofonía, pregnancia. Es corto. Tiene sólo 3 vocales y 4 consonantes. Durante años me presenté como Leo Katz. Tengo una dirección de correo electrónico que se escribe así. Pedía que me llamaran Leo. Pero yo no me llamo Leonardo. O Leopoldo. O Leonel. Mi nombre es Leandro. Cuando me di cuenta que había creado un monstruo ya era demasiado tarde. “Siempre creí que te llamabas Leonardo (o Leopoldo, o Leonel)”. “Si te llamás Leandro, ¿por qué te dicen Leo?”. ¡No lo sé! ¡No lo sé! ¡Tenés razón! ¿Qué querés? Tenía 6 años, no sabía qué hacer, me dan ganas de responderles.
Y luego conocí a mi esposa. Que tiene un padre. Que se llama Leonardo. Y tenía un abuelo. Que se llamaba León. Toda una dinastía de Leos. Desde hace un tiempo inicié una campaña. Silenciosa. De hormiga. Un trabajo arduo que quizás nunca termine y que ahora hago público. Estoy intentando pasar de Leo a Lean. Firmo mis mails con mi nombre completo. Cuando alguien me pregunta cómo me llamo digo Leandro. En el msn figuro como Leandro. Si alguien me pregunta cómo me dicen doy las dos opciones: Leo o Lean, pero me gusta más Lean, aclaro. Si bien Lean por momento me resulta extraño, ajeno, tengo la sensación de estar haciendo lo correcto. Y ahora, para cerrar el círculo, hasta escribí un post sobre el tema.

15 la gente es buena y comenta:

Juanete! dijo...

Sos un Grosso, Leo!!!

Anónimo dijo...

grande LEO!

marcos calandrelli & matias varise dijo...

lean es muy imperativo.
leo es muy personal.
y si siguen leyendo es un juego de palabras por demas estupido.

ARTISTAS DE BUENOS AIRES dijo...

a Leandro no los llaman Lalo?

Maty dijo...

Por qué no probás con un nombre más sencillo?
Qué onda David?

Leandro dijo...

Lean, ahora que "leo" tu artículo me resulta evidente algo que hasta hace 5 minutos me resultaba ajeno. Tu artículo es contundente, y la reflexión que hacés es más que acertada. Quiero que sepas que me sentí completamente identificado.
Es demostrable empíricamente que al 83% de los Leandros nos pasa lo mismo que a vos. El problema es encontrar una población de Leandros lo suficientemente grande como para demostrar que los resultados son confiables.
Si bien no es un nombre extravagante, el 87% de los padres se inclinan por "Leonardo" ante la disyuntiva "nardo-andro". Probablemente el motivo tenga que ver con lo que comentás vos sobre la fama de los "nardos".
Y mientras esperamos la llegada de algún Leandro mesiánico, es triste saber, que como las cosas sigan así, nuestro grato nombre tiende a la extinción, y más teniendo en cuenta que estamos en manos de tipos como Romagnoli, Gioda y Somoza que no han hecho más que fracasar en su intento de enarbolar la bandera de un nombre tan ignorado, frente a exponentes como Fabio, Simons y Greco, sólo por nombrar a tan sólo 3 grosos que están del lado de los "nardos".
En mi caso, si bien me enorgullezco de ser Leandro y no Leonardo, siento que mi personalidad se puede llegar a ver desde afuera algo desdibujada, multifacética si se quiere, siendo que no todas las personas me identifican por el mismo apócope.
Particularmente, puedo agrupar a mis conocidos en función de la manera en que me llaman. Están los que me dicen LEO, los que me llaman LEAN y los que se refieren a mi persona como LEA", es extraño, pero cada individuo perteneciente a un mismo grupo comparte carácterísticas similares. No tengo una análisis estadístico sobre estas coincidencias todavía, pero sería interesante hacer algo al respecto. Lo que sí es cierto es que si bien LEO tiene más onda, me identifico más con LEAN, y no cualquiera puede andar por la vida llamándome LEO y jactarse de tal cosa. Por lo tanto me sumo a tu cruzada por la reivindicación del LEAN.
La inquietud que me surje a partir de tu escrito es si todos me verán de la misma manera o si verán en mí distintas personas según la manera en que me llaman. Quién sabe?
Por ahora lo único importante es que "un nombre es lo más valioso que uno puede tener"... lo dijo el presidente del banco Rio en el ´88 y lo digo yo también.

Anónimo dijo...

A mi me gusta mas "leandro" que "leonardo"... (no se si eso aporta algo...)

leandro katz dijo...

Amigos, sé desde antes de comenzarla que esta es una batalla perdida. Sé que voy a seguir siendo Leo por más que me esfuerce.

Que a los Leandro les digan Lalo es una novedad. No lo había escuchado nunca hasta hace un par de meses.

Y a Leandro, que vino a demostrar la empatía que tenemos entre los que nos llamamos así, no tengo más que agradecerle por haber aportado nuevos datos a esta disyuntiva.

Anónimo: a mí también me gusta más Leandro.

Leandro dijo...

Leandro es harto más interesante que Leonardo, donde no se ve el griego para 'hombre'.

marcos dijo...

yo siempre te dije leazo... sirve? aporta algo?

Leandro dijo...

Tocayo, te cuento que tu situación histórica referida a tu nombre es igual a la mía. Oscilo entre Lea, Lean (el de más onda) y Leo, aunque siempre salta alguien para decir "por qué le decís así, si no se llama Leonardo?". Y a mí me chupa tanto un huevo el apodo... En fin.
Pero creo que es un nombre con un onda. Por el contrario, Leonardo, que no me disgusta, suena directamente a Nardo, lo cual es sinónimo de idiota, boludín, y eso es feo.
Te dejo un saludo.

Leandro dijo...

hola
la verdad que a mi no me gusta que me digan LEA, siempre me negue , aunque algunos tios me dicen asi
, de mi parte siempre dije que mi apodo es LEAN, y es asi como me llaman mis amigos
te deseo lo mejor y
buena suerte en tu cambio de apodo amigo!!

leandro F

Peritas: dijo...

Katzo,

Leandro es un nombre bueno, pero como decis pierde la puja contra muchos...

A pesar de eso me gusta, y te apoyo en tu lucha.

Suerte master.

Salu2

PabloSF dijo...

Pues la verdad que a pesar de no ser ni Leandro ni Leonardo, me siento identificado en un 80% con la historia.

Mi nombre en DNI es Juan Pablo... toda mi vida fuí el "Juampi" o el "Juan", pero hace unos cuantos años, unos 7 más o menos, comencé la campaña de integrarme al grupo de los Pablos. No se por qué, pero Juan nunca me gustó, así que hoy en día me presento como Pablo, y si indagan mucho, Juan Pablo.
Todavía quedan algunas personas que siguen insistiendo con el Juan. A la mitad de ellas, las perdono, porque entiendo el fenómeno de resistencia al cambio, que se acrecenta cuanto mayor es la edad del individuo. Pero al resto... CORRECCIÓN! Aunque después tenga que enfrentar las indagaciones respecto del "porqué".

Y es así... los nombres nos determinan en muchas cosas.

Ahora comenzaré una lucha para evitar que mi hermana castigue a mi futuro sobrino. He jurado no dejar que le arruinen la existencia. Ya perdí la batalla con mi ahijado, que hoy sufre un chupasiriesco "Mateo"...

Saludos!
Pablo

leandro katz dijo...

Pablo, suerte en tu cruzada. Contá conmigo Pablo, para que la gente te llame Pablo.

Saludos, Leandro

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